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Última hora: Fallece José Acosta Sánchez

HA FALLECIDO JOSÉ ACOSTA SÁNCHEZ (10-Noviembre-2015)
Muchos hemos aprendido mucho de su mano.
Que la tierra te sea leve. Más ciudadanos como tú para esta Andalucía.
Profesor universitario andaluz, que en 1976 fue profesor de derecho de la Universidad de Barcelona y posteriormente Doctor y catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Córdoba, desde 1996.
En las elecciones al Parlamento de Catalunya de 1980 fue elegido diputado por la provincia de Barcelona por el Partido Socialista de Andalucía.
Concejal y teniente de alcalde del área de información en el Ayuntamiento de Córdoba, durante 15 meses, de donde dimitió en octubre de 1988.
Profesor honorífico de la UCO, es autor de diversos estudios sobre historia y política de Andalucía y sobre nacionalismo andaluz.

(Manuel Ruiz Romero)

Universidad de Sevilla. Personalidades

Presentación de las biografías de personalidades políticas que han estudiado en la Universidad de Sevilla: Rafael Escuredo Rodríguez, Plácido Fernández Viagas y Alejandro Rojas Marcos, por Manuel Ruiz Romero.

Andalucía necesita (re)conocerse

En esta época de reivindicaciones de soberanías y de derechos a decidir, Andalucía parece que ha dejado de existir en el concierto del actual Estado de las Autonomías. Una Andalucía que en las décadas de los años 70 y 80 del pasado siglo comenzó a desperezarse, pero a la que el juego de los partidos políticos parece que volvió a adormilar. Hoy, como ya se fue consciente entonces, conviene conocer cual fue la posición y la actitud de quienes hace cien años, en un contexto social e histórico con tantos paralelismos con nuestros días (algunos autores lo han calificado abiertamente como de una segunda Restauración borbónica), decían y reclamaban quienes reivindicaban hablar en nombre de Andalucía y en nombre de esa parte del pueblo andaluz consciente y maduro. La obra recién publicada Historia de los orígenes del andalucismo. El Centro Andaluz de Sevilla (Editorial Almuzara, 2014) viene a intentar cubrir en alguna medida esa laguna historiográfica, esa desmemoria histórica aparentemente inherente al carácter andaluz, para arrojar luz sobre una cuestión que continúa hoy, como ayer, tan candente.
Historia de los orígenes del andalucismo ahonda de manera rigurosa y sistemática en el modo de actuar y de entender la realidad de aquellos primeros autonomistas, aquellos primeros regionalistas, o aquellos primeros andalucistas, según se quiera especificar, pero en definitiva aquellas personas que entendieron la urgente necesidad que Andalucía tenía (y tiene) de conocerse y reconocerse, para que ésta no quedara relegada una vez más a los últimos puestos de todas las estadísticas que tuvieran algo que ver con el desarrollo y la convergencia con los territorios más prósperos.
Pero además, la obra se adentra en este interesante y casi desconocido período para el gran público, de la manera más atractiva posible para quienes desean conocer realmente a cerca de la cuestión: a través de las fuentes directas de aquellos años, utilizando como materias primas la prensa sevillana y andaluza de principios del siglo XX, las obras escritas por los mismos protagonistas de los acontecimientos recogidos en sus páginas, y toda la información disponible en muchos de los archivos públicos que conservan lo que quedó tras los expurgos realizados tras el estallido de la Guerra Civil en 1936, un barrido documental destinado en las más de las ocasiones para servir de instrumento de represión y depuración.
El texto de más de 250 páginas que hoy se publica dentro de la Colección “Andalucía” de la editorial cordobesa Almuzara, fue galardonado con el XXIV Premio Memorial Blas Infante, convocado anualmente por la Fundación que lleva el nombre de este pensador andaluz, y hace un repaso exhaustivo por la evolución del pensamiento y el discurso de aquellos que se dedicaron a definir qué era aquello del Ideal Andaluz –hoy denominados Andalucistas Históricos- a lo largo de de los años que existió la institución llamada Centro Andaluz, en la que participaron, además del propio Blas Infante, otros conocidos nombres como Rafael Ochoa, Hermenegildo Casas, Antonio Ariza, José Andrés Vázquez, José María Izquierdo, los hermanos Lafita, Gabriel González Taltabull, o incluso Diego Martínez Barrio. Nombres que hoy nos parecen diversos e incluso desconectados entre sí, pero que de 1915 a 1926 encontraron un espacio político y organizativo común de pensamiento, debate y acción que marcaría el devenir de cada uno de ellos, y encaminado a tratar de mejorar la realidad de los andaluces y andaluzas de su época, a través de la consecución de su autogobierno, en forma de Estatuto de Autonomía.
Como podemos ver a través de las páginas de esta obra, el recorrido por dotar a Andalucía de sus propias formas de autogobierno cumple ya cien años, por lo que no se trata entonces de ningún snobismo desechable, y nos hace pensar en la necesidad de mantener y ahondar en esos pequeños logros obtenidos colectivamente por el pueblo andaluz.

Jesús Vergara Varela (Historiador)

Fuente original: Viva Sevilla, nº 2.384, 31 de octubre de 2014, pág. 2

Creía en la gente


            I
La fresa en enero,
la uva en septiembre,
la oliva en otoño
y el olvido siempre.
El trigo tronzado,
el tiempo perdido,
la justicia jamás
vivió en los cortijos.

Estribillo:

Creía en la gente
el cura que vino,
a pedir que escribas
tu propio destino.
Su paraíso estaba
al pie del camino.
Aún le recuerdan
como Diamantino.

       II
Llegaban los dioses
a adorar caciques
en un mundo que iba
yéndose a pique.
Sembró con palabras,
sin muchos milagros,
la fe de los nadie,
los sueños del campo.
ESTRIBILLO
         III
Su templo eran chozas
de los jornaleros,
el sudor mestizo
del invernadero.
Su cristo era un preso,
un muerto en la playa.
Su biblia, el derecho.
Y amor, su medalla.
ESTRIBILLO
        IV
Su nombre es el viento,
un puño cerrado,
el balcón abierto
de los indignados.
Resucita almas,
corazones muertos.
Todavía llena
su voz el desierto.
ESTRIBILLO
       V
Tiempo de máquinas,
un mundo de avaros,
las tierras baldías,
la esperanza en paro.
La fresa en enero,
la uva en septiembre,
la oliva en otoño
y el olvido siempre.

Poema dedicado a Diamantino García Acosta, de Juan José Téllez
Fuente: Agenda Andaluza 2013, Atrapasueños

Artículo relacionado: Diamantino García

Carlos Cano, XIIº aniversario

Presentación del libro Carlos Cano vive. En memoria de un andaluz universal, en el CAP Er Llano (c/ Tejares, nº 11, Málaga)
Premio Granada Abierta de Carlos Cano 2012, 20 de diciembre, 18'30h, Fundación Euroárabe.
Carlos Cano dando un concierto en un mitin de Unidad Socialista (PSA+PSP). Detrás, Alejandro Rojas Marcos.
Carlos Cano con Diego Cañamero en ElCoronil, durante unas elecciones municipales.
Carlos Cano en un concierto en Marinaleda.
Carlos Cano inaugurando la Casa de la Cultura "Antonio Machado" de Restábal (El Valle, Granada).

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Homenaje a Carlos Cano en Casares

Carlos Cano vive. En memoria de un andaluz universal, Nuevo libro de Atrapasueños en homenaje a Carlos Cano coincidiendo con la inauguración del anfiteatro Carlos Cano en Casares Costa el próximo 24 de agosto de 2012. Escrito por Jesús Vergara, con epílogo de Juan José Téllez.
Más información:
“Me interesan los militantes anónimos, los que nunca han sido nada y nunca serán nada en ese partido. Creo que eso es lo que hace posible que ocurran tantos desastres en ese partido y no desaparezca. ¡Es una cosa milagrosa que no desaparezca! A lo mejor, esas razones las tienen que buscar en Alcalá de Guadaíra, en Mairena del Alcor; en sitios así, donde unos cuantos señores, muy discretos, desde hace veintitantos años, creen en un proyecto político propio para Andalucía, en un proyecto político de felicidad. A lo mejor, no sabe uno si ellos se han equivocado de tierra o la tierra se ha equivocado con ellos; porque cada vez se ve más lejano un proyecto político propio, con capacidad de decisión más fuerte que la que ahora hay”, Carlos Cano
Fuente: RAMOS ESPEJO, Antonio, y TÉLLEZ, Juan José, Carlos Cano. Una vida de coplas, Andalucía abierta, Sevilla, 2004, pág. 283
Imagen: Recreación a partir de la portada de su disco A duras penas (1975)

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-Carlos Cano, X Aniversario
-Presentación de la colección Memoria Andaluza de Atrapasueños
-XXIV Premio Memorial Blas Infante

AVISO, por Enrique Iniesta

Guión mecanografiado de una charla de Enrique Iniesta para jaleo!!! en el Ateneo Tierra y Libertad de Sevilla en febrero de 2008:
Todo partido nacionalista pretende representar a la vez a todo el pueblo. Una pasión inútil siempre. Pero cuando la sociedad acusa el conflicto inevitable entre sus clases y entre las soluciones propuestas, el objetivo, cada patria, es compartido por adversarios y los factores fracasan en la búsqueda.
Infante intentó con la “Junta Liberalista” resolver a favor del intento común –el bien andaluz- por medio de lo que llamó “la doble militancia”. Intentaba armonizar dos lealtades. En casos contradictorios por su naturaleza o por la disciplina impuesta desde uno de los polos decisorios, vencía la lealtad más sentida o más exigible. Los datos enfrentados de tipo social, religioso, económico, decisiones entre proteccionismo o liberalismo comercial, tensaban constantemente la conciencia liberalista –andalucista- del que pertenecía simultáneamente a un partido.
La práctica mostró que en la vida política diaria esa militancia dividida y tan contradictoria era llevadera con más o menos problema, pero resultaba impracticable organizar cualquier opción electoral a partir de la Junta Liberalista con su duplicidad militante. Venía a concitar las dificultades de los “frentes populares” y las derivadas de las llamadas “plataformas” entre provenientes de políticas activas. El heredero de Infante, el Andalucismo de hoy, sufre otro tanto para que las reclamaciones andaluzas sigan sonando. El mismo Infante aguantó en su carne esta contradicción cuando cinco andalucistas a la vez de cierto partido, le negaron su ayuda en propia defensa al ser acusado de conspiración en las Cortes del 31. Lo cuenta en su libro sobre el llamado “complot de Tablada”. El andalucismo intentaba la unidad impracticable entre gente muy aislada y creativa en las esquinas de más de 80.000 kms. cuadrados sin comunicación, enfrentados socialmente y hasta 61 ciudades de 20.000 habitantes… Las magnitudes dificultan los propósitos.
¿Hoy? Los datos económico-sociales, proporcionalmente persisten. Andalucía es la penúltima región española en el Índice de Bienestar Social y, también, es máximo su españolismo. No debiera permitirse que la emoción ingenua del patriota crédulo facilitara el timo. (Madrid nos tiene calados).
Un recuento honrado serio de la Historia atestigua que los años dorados de España siempre coincidían con la libertad de las Españas. El Rey San Fernando lo era de 8 reinos, los Católicos de 19, Carlos I de 35 y 20 lenguas, Carlos III de 33 y un “etcétera” (“Hispaniarum et Indiarum Rex”), Carlos IV fue Rey de 24 reinos, su hijo Fernando de 22, Isabel II alternaba su título de “Hispaniarum et Indiarum Regina” y “Reina de España”, la I República se constituía de una “nación” (“España”) y 17 “estados” (sic). El primer “Rey de España”, titulado así constitucionalmente, lo fue Alfonso XII. En su primer viaje real fuera de Madrid, el 30 de septiembre de 1978, p. 7 de “El Adelantado de Segovia”, Don Juan Carlos se tituló a sí mismo “Rey de Valencia”. “Rey de Sevilla” fue llamado por el alcalde Rojas Marcos cuando el Rey inauguró la “Expo”, en el 92.
Si los hombres magníficos que tanto cedieron el la Transición, son mal heredados por esta falta de inteligencia entre los actuales líderes y la ausencia de generosidad con todos los demás, pueden Andalucía y España disolverse como un azucarillo.
Ninguno de los enfrentamientos estatutarios actuales puede ser visto como heredero de aquello que mató a nuestros abuelos hace setenta años. Esto es otra esperanza. Los nuevos son nuevos. Como los tiempos y los sueños. Con sus viejos odios remontados y muy tristes revanchas, los viejos al rincón mejor de nuestras casas.

Enrique Iniesta Coullaut-V.

(Nota: lo marcado en rojo representa las correcciones manuscritas que Iniesta hizo sobre el papel en el mismo color)

El regionalismo en la provincia de Cádiz

En la Asamblea regionalista celebrada recientemente en Córdoba, se dio cuenta de la siguiente hermosa adhesión, enviada a nuestro compañero señor García Nielfa, director de ANDALUCÍA, por los brillantes periodistas del Puerto de Santa María don Mariano López Méndez [Muñoz] y don Victoriano Martínez, a quienes afectuosamente ofrecemos nuestro periódico para la defensa de las nobles reivindicaciones que tan patrióticamente sustentan:
Sr. D. Eugenio García Nielfa
Como periodistas andaluces, conocidos y significados en una entusiasta propaganda regionalista, queremos que la Asamblea que el 23 del corriente ha de empezar sus sesiones en Córdoba, reciba nuestro cariñoso y fraternal saludo y acoja nuestra modesta representación periodística, que no tiene otro valor que el de haber sido en algunas ocasiones el eco de las reivindicaciones regionalistas en la provincia de Cádiz.
Pero, con gran contrariedad para nosotros, no podemos asistir a dichos actos de afirmación de la personalidad y de la autonomía de nuestra Región; y para que la vos de la provincia gaditana no deje de tener sus ecos en la Asamblea, interesamos de la bondad y del compañerismo de V. que, lo que en nosotros es bien humilde, se enaltezca y acreciente con los méritos personales de V. si nos dispensa el honor de representarnos.
No sabemos si estas serranías olvidadas y estas ultrajadas campiñas de la provincia de Cádiz tendrán representaciones que expresen sus anhelos y sus dolores en la Asamblea. Si a vosotros no llegan los hombres de estos campos con sus demandas de justicia y sus gritos de esperanza, defiéndalos V., ampárelos V. con su palabra y con su pluma y lleve a las conciencias de los asambleístas la convicción de que el ideal andaluz ha de ser aurora de redención para los campesinos jerezanos, para los campesinos todos de esta provincia, si se quiere que signifique un ideal de justicia.
Como no es mucho pedir que dos escritores que pusieron en su labor sus fervientes amores hacia la Andalucía de su fé y sus convicciones autonomistas, tengan el mismo derecho a intervenir en nuestra Asamblea que cualquier Comité o Junta, si usted nos dispensa el favor de representarnos en nuestra modestia, presente este oficio como Credencial que le acredite para intervenir en las deliberaciones en nuestro nombre.
Salud y gracias efusivas.
Puerto de Santa María 20 Marzo 1919.- Mariano López Muñoz.- Victoriano Martínez.
Fuente: Andalucía, nº 135, Año IV, 5 de abril de 1919, pág. 12
Artículo relacionado: Adhesión de El Puerto de Santa María al Estatuto de Autonomía

Tahir Al Horr

ALGUNOS DATOS DE LA ÚLTIMA Y FRACASADA TENTATIVA DE INDEPENDENCIA DE AL-ANDALUS. FRACASADA ILÓGICAMENTE POR TRAICIÓN.
Consecuencia de trabajos anteriores no interrumpidos desde la traición que entregó a Granada a Isabel y Fernando, era la extensa conspiración que recogía las aspiraciones de moriscos, hebreos y cristianos de Portugal, Andalucía y Valencia. Como jefes en esos países eran elegidos Dn. Juan de Braganza en Portugal, el Duque de Medina Sidonia en Andalucía Occidental y parte del Algarve y Tair-el horr (los cristianos escriben Tahir). Digamos algo de este desconocido casi en las historias cristianas. El nombre de Tair-el horr (el halcón o falcón) es un título que ostentó por primera vez el vencedor del ejército de los Reyes Católicos en la Serranía de Ronda, en la célebre batalla de los Reales, en la cual el Feheri de Ben-estepar, dio muerte en singular combate a Dn. Alonso de Aguilar, hermano de Gonzalo de Córdoba, que capitaneaba en jefe al ejército cristiano, fuerte de 90.000 hombres, Gonzalo de Granada, derrotó al Marqués de Cifuente que mandaba a los sevillanos y Tair-el-horr general en jefe del ejército musulmán, a la cabeza de los huertanos del reino de Todmir (1), se apoderó de la artillería de los castellanos, dio muerte al general o jefe de ingenieros cristianos Ramírez de Madrid, incendió los polvorines iluminando los horrores de la batalla en las tinieblas de la noche, e hizo pocos días después capitular en Ronda a Fernando el C. obligándole a designar una zona neutral entre Estepona y Gibraltar, que aún conserva el nombre que entonces recibiera La Tunara (2) (los emigrantes) y facilitar naves castellanas que engrosarían una escuadra musulmana de naves maltesas y tunecinas, al mando todas ellas del almirante maltés, para la emigración voluntaria de 50.000 familias andaluzas la casi totalidad granadinos.
Este Tair-el-horr, era el descendiente directo de Mohamed VIII-al Jizari de Granada (los historiadores cristianos escriben el-Hayzari) que después de su abdicación siguió ejerciendo el Jalifato en el reino de Todmir, probablemente en el pueblo que hoy conserva el nombre de Aljezares (3), al principio, y después en lo que es hoy provincia de Alicante, en las fragosidades de la sierra de Villajoyosa (4), donde sostuvo comunicación con sus parientes de Túnez hasta el siglo XVIII. Sus armas eran

El Tair-el-horr, que aparece en la conspiración de que tratamos, era descendiente del vencedor de los Reales, pero no era el jefe de los legitimistas granadinos, pues los hijos del jalifa a causa de su corta edad, le dieron su representación, no se conoce su nombre, se supo que fue estudiante en Salamanca de donde tuvo que emigrar a París, quizá por sus concomitancias con los portugueses; era hijo de una elevadísima dama granadina, casada en secreto por el arzobispo D. José de Argayes, con un morisco del reino de Todmir de la familia de los Aben-Jizari; fue elegido jefe del ejército que había de iniciar el movimiento, constituido por los moriscos del reino de Todmir y las sierras de Granada excepto las Alpujarras, un cuerpo de caballería que facilitaba Marruecos, en su mayoría andaluces emigrados, y la artillería costeada por los ricos hebreos (conversos) de Triana y conducida por la naves holandesas e inglesas que venían a cargar azúcar en Sabinilla, donde un descendiente de los Abencerrajes (legitimistas siempre) que dirigía los ingenios de azúcar, tomaría su mando.
Pero el personaje más interesante, no sabemos quien era ni su nombre siquiera, pero es quizás uno de los más grandes políticos de la humanidad. Este a quien llamaremos el Conseiller, sabe aunar las aspiraciones de Portugal, de Holanda, de Francia, de Andalucía, de los musulmanes del Norte de África y de Inglaterra en contra de Castilla, y siendo andaluz consigue ser tan estimado en la aristocracia parisienne que llega a ser uno de los secretarios que acompañaron al Cardenal Mazarino al pirineo para firmar el célebre tratado de Bidasoa, y ser nombrado nada menos que conseiller de la villa de París.
Como agregado al embajador de Francia consigue pasaportes para viajar por España y Portugal, que recorre varias veces solo a caballo (¡en aquellos tiempos en que la seguridad personal era nula!).
El plan era perfecto, las andalucias oriental y occidental se levantarían, la primera restableciendo en el trono a los descendientes del rey legítimo de Granada Mohamed VIII, por lo que quedaba excluida la Alpujarra, que había tomado partido por los partidarios de los descendientes de Osmin el usurpador y estaba destrozada por la anterior insurrección; la segunda, en que dominaban los cristianos, en la aristocracia descendientes en su mayoría de castellanos, pero ya de hecho andaluces, elegirían como rey al Duque de Medina Sidonia, quedando abolida la intransigencia religiosa ¿las relaciones con Roma de los cristianos restableciendo el culto mozárabe? Esta unión de los andaluces se simbolizó por los sevillanos con el signo (5)
que un notario de Sevilla introdujo en las armas del municipio, dándole luego cuando vinieron las de perder la significación absurda que ahora le atribuyen.
Portugal aliada de las Andalucías nombraría a Dn. Juan su rey, Holanda, Inglaterra y Francia verían las Américas y las Indias a su disposición, los musulmanes recuperarían el dominio del Mediterráneo.
Castillo de Sabinillas
El plan de acción se iniciaría con un desembarco en Sabinilla o en la Tunara, y rendido Estepona se tomaría como cuartel especial, desde donde saldría la flota a tomar a Málaga por mar a la vez que por Marbella y Fuengirola se dirigía sobre ella el ejército de tierra.
El Marqués de Ayamonte tomaría el mando del ejército andaluz del Algarbe y se fijaría en el castillo de Gibraleón quedando en la ría de Huelva una parte de las flotas portuguesas y aliada, para interceptar la comunicación con América. Castilla quedaba aislada y la casa de Austria no tenía otro recurso que pedir a Dios una buena muerte. Pero vino el diablo y echó la contraria. Como es sabido la traición descubrió la trama, el Duque, huyó a Madrid e hizo la cobardía de confesar y someterse (por algo era descendiente de aquel cobarde que no tuvo valor para morir defendiendo la vida de su hijo) (6). El Duque de Medina Celi, tomó el mando de Andalucía occidental, pero los moriscos y sobre todo Tair-el-horr no se amilanaron por este contratiempo. Tair-el-horr acompañado solamente por el Conseiller se dirigió desde la sierra de Gador, a Estepona, donde entraron como caballeros que van de camino y esperaron el desembarco que se realizó en la Tunara; el castillo de Estepona que contaba con un solo cañón fue tomado casi sin resistencia, las huestes de Medina Celi se desbandaron ante la caballería morisca y el ejército acampó en la playa de Estepona y en el arroyo de las cañas.
Aquella noche Tair-el-horr, vistió su traje musulmán y sus armas y se dirigió a tomar el mando del ejército para seguir a Málaga; el Conseiller quedó en Estepona para seguir la Flota, pero a los pocos minutos vinieron a avisarlo que el caballero que le acompañaba estaba moribundo y vestido de moro en el camino de Marbella.
En efecto, Tair-el-horr, había sido asesinado por la espalda. ¿Cómo? ¿por quién? Las tradiciones de Algarabía hasta ahora no dan luz sobre esto; se limitan a conjeturas más o menos probables.
El Conseiller, voló a la nave capitana, dio orden de atacar a Málaga al día siguiente, más como una venganza que como otra cosa, y al ejército, de continuar a Marbella para reembarcar, y en efecto al día siguiente se presentaron los aliados en Málaga, bombardearon el puerto y el castillo de Gibralfaro, quemaron todas las naves allí fondeadas, desembarcaron, recorrieron toda la población con banderas desplegadas, se cobraron una fuerte contribución de guerra, saquearon sus ricos almacenes con todo lo que pudieron cargar sus barcos, volvieron a Marbella donde reembarcaron al ejército, y el conseiller que confesó a sus amigos que no había llorado nunca et maintenant je pleure comme une femme (7) (I), volvió a emprender el camino de París, no sin pasar por Valladolid donde tuvo unas escena violentísima con el Duque de Medina Sidonia, al que dijo que el que venía a recoger el cartel de desafío que había hecho muy bien en no aceptar a D. Juan de Braganza por no deshonrarse descendiendo hasta un cobarde. El ataque a Málaga se hizo con bandera inglesa.
_
(I) Era el Conseiller el padre de Tair-el-horr?

(1) La Cora de Todmir o Tudmir, con capital en Murcia, comprendía territorios de las actuales provincias de Murcia, Albacete y Alicante.
(2) La Tunara o La Atunara, en La Línea de la Concepción.
(3) Algezares, actual pedanía de la ciudad de Murcia
(4) Recordemos que el Centro de Estudios Andaluces de Alfonso Lasso de la Vega marcaba como frontera de los territorios históricos de Andalucía a Villajoyosa, en la actual provincia de Alicante.
(5) Como sucede cuando se refiere a las armas de Tahir Al Horr, el espacio reservado para el dibujo aparece en blanco, pero puede referirse al controvertido símbolo sevillano del NO8DO.
(6) Se refiere al capítulo de Alfonso X en Tarifa de 1294
(7) “Y ahora lloro como una mujer”

Mecanografiado sobre el intento independentista del Duque de Medina Sidonia atribuido a (Eduardo de) Sa Pereira (sin fecha). Fuente: CentrA:

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Francisco Cuenca Benet

Un andalucista bastante olvidado y desconocido, fue Francisco Cuenca Benet (Adra, 1872 - La Habana, 1943) periodista, abogado y escritor. Estudió Derecho en la Universidad de Granada, y como periodista fue redactor jefe de El Diario Mercantil de Barcelona, colaboró en cabeceras como el republicano El Popular, La Crónica Meridional de Adra, Las Noticias, El Liberal o El Noticiero Universal, y fue cofundador de El Gato Negro. Sobre 1913 emigró a Cuba, donde llegó a ser miembro de la Academia Nacional de Artes y Letras de la Habana y de la Nacional de la Historia de Cuba, y donde fue nombrado Canciller de la república española en 1935 por su intensa actividad cultural y social en el Centro Andaluz de La Habana, centro en el que editó una revista llamada Andalucía y numerosos volúmenes de la Biblioteca de Divulgación de la Cultura Andaluza, de la que se conservan dos ejemplares en la biblioteca personal de Blas Infante en Coria del Río, concretamente Museo de pintores y escultores andaluces contemporáneos y Galería de músicos andaluces contemporáneos.

Francisco Cuenca
HABANA                                                                      12 Agosto 1926
Señor Don Blas Infante
Isla Cristina
Mi distinguido amigo:
Por Isaac del Vando que se encuentra en la Habana y que me encarga salude a Vd cariñosamente, he sabido que está Vd en esa localidad y me complazco en reiterar a Vd mi antiguo afecto.
Remito a Vd, certificados, los dos últimos libros de mi Biblioteca de divulgación de la cultura andaluza contemporánea: uno de “Pintores y escultores” y el otro de “Autores” (segundo tomo) donde aparece Vd ampliada la información del primer volumen. Ahora tengo en prensa el libro de “Músicos” que también enviaré a Vd con mucho gusto.
Le remito un ejemplar de la revista “Andalucía” que yo dirijo, donde se da cuenta del acto de la bendición de la bandera en el Centro Andaluz. Tanto ésta como el escudo son los adoptados por la Asamblea. Ya ve Vd que no he echado en saco roto sus doctrinas andalucistas.
Esperando tener el gusto de recibir sus noticias, le saluda afectuosamente su buen amigo y s. s.
                                                                                          q. e. s. m.
S/C San Mariano,17, Vibora
Habana.-Cuba
P.S. Vando me encarga salude Vd con todo cariño al ilustre y regocijado inventor del Sabarambio.
“Para la Real Academia Sevillana de Buenas Letras Atentamente Fº Cuenca - Al “Círculo Andaluz” de Montevideo, mantenedor, en el Uruguay, de los prestigios culturales de Andalucía, EL AUTOR"
"DEDICATORIA. Al “Centro Andaluz” de La Habana, con mis ardientes votos, para que en el rápido desenvolvimiento de su vida cultural sea este libro, en plazo breve, el catálogo de la sección andaluza de su Biblioteca. EL AUTOR"

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Carta de Jesús Martín Jiménez a Infante

Carta de Jesús Martín Jiménez (1) a Blas Infante:
AA2 1(2)
Estepona -28-V-934.
Querido Blas: Si “cuando uno no quiere, dos no riñen”, cuando uno no quiera, tampoco se interrumpe la correspondencia entre dos; y eso he de hacer yo contigo; escribirte aunque no contestes; lo que quiere decir que no te lo tomo a mal, aunque lo sienta, pues me hago cargo de lo mucho que siempre has de tener que hacer.
Supongo que el periodiquito (3) terminaría, cuando ya hace tanto tiempo que no lo recibo, ni noticia alguna que a él se refiera. Se vio nacer casi sin vida, y, naturalmente, ha durado poco; paciencia, y a otra con valentía; supongo que Álvarez Ossorio recibiría el importe de la acción que me asignó.
El “Don Quijote”, también parece que ya va aburriendo a los lectores; creo, y que me perdonen sus inspiradores, que se le ve demasiado el triángulo y el compás; no les ha faltado más, y así debieron hacer, que pintar al Ingenioso Hidalgo, a la cabeza del periódico, con el compás por lanza y el triángulo por escudo; así, nadie se hubiera llamado a engaño; en verdad, no ha respondido, a mi juicio, a lo que se anunciaba; ya, la carne de cura no la toleran más que estómagos estragados, y pasó de moda; solo la sirven los que no tienen otras viandas en su despensa.
De política, más vale no hablar; parece que la República se nos va, por no decir se marchó; pues esto que nos queda, maldito lo que tenga de espíritu republicano; quien lea ahora tu obra sobre el complot de Tablada, te considerará un profeta; ¿qué se puede esperar ahora? ¿en donde se puede poner la vista? y ¿con qué hombres podría contarse para ello? De los que se han dado a conocer, más vale no acordarse.
Tenemos que encastillarnos con nuestras doctrinas, propagarlas lo que se pueda y procurar mantenerlas limpias; si no en nuestros tiempos, en los que vengan después llegarán a imponerse, pues no hay otras esperanzas.
Según recientes declaraciones de Capáz, muy en breve se han de crear en Marruecos nuevas Intervenciones; te lo digo, por si pudiera hacerse algo.
Y dejo para lo último, lo que casi me ha movido a escribirte hoy; el programita de festejos en Granada, que he visto esta mañana, y que te mando, para que te indignes tanto o un poquito más de lo que yo me he indignado al verlo; La Granada de los Reyes Católicos, indignada, sin duda, al ver que la Capitalidad de Andalucía no es ni puede ser nunca para ella, parece que está dispuesta a renegar de Andalucía, y trata de formar con Almería y Murcia un territorio de que ser capital; después de la canallada, quedará en ridículo, pues no es de esperar que Murcia se preste a eso; más bien formaría parte de una Andalucía única; pero formar un grupito por dar gusto a Granada, la renegada de Andalucía, sería mucha candidez. Dime que pienses de esto.
Nuestros afectuosos recuerdos a Angustias, y de Carmen para ti; besos a los chicos, y te abraza tu siempre mejor amigo.

Fuente: CentrA:

(1) Jesús Martín Giménez, farmacéutico y procurador, es el representante de la Junta Liberalista de Andalucía (JLA) en Málaga.
(2) Esta anotación manuscrita a lápiz corresponde a la clasificación de los manuscritos realizada por Enrique Iniesta.
(3) Posiblemente se refiera al semanario Andalucía Libre (para España y la Humanidad), editada en Sevilla en 1932.



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-2 de enero de 1933
-Junta Liberalista de Andalucía

Poema a Caparrós

JOSÉ MANUEL GARCÍA CAPARRÓS:
Quiero dejar escrita mi palabra
aquí, junto a tu muerte.
Sin saber quién eres,
mi pena va por ti, va hasta tu frente,
por haber hecho ofrenda de tu vida
a este pueblo andaluz tan oprimido.
No, yo no quiero que quedes olvidado,
ni que tu sangre joven
se vaya hasta los ríos,
quiero dejar en mi verso una amapola,
yo quiero que tu sangre la recuerden,
la sigan recordando nuestro pueblo,
como una ofrenda a todos los vientos,
que proclaman libertades.
Mi dolor está en ti y está conmigo,
porque está en mi grito y en mi sendero.
ANDALUCÍA, SU LUCHA POR LA LIBERTAD:
Pero Andalucía está ahí.
Andalucía no duerme.
Vá con el sudor del tiempo
empujando al tiempo siempre,
llenando un libro de historia
desde su sangre caliente.
Todos sus pueblos levantan
ecos de gritos rebeldes
y son sus mártires tantos
que nunca habrá quien los cuente.
Mirad despacio a este pueblo
que detrás de un rostro alegre,
lleva un corazón cargado
de opresiones y de muertes.
Ríos de sangre vertidos,
en la memoria me duelen,
contra la opresión que sufre
desde ahora y desde siempre.
Al grito de ¡¡ libertad !!
se estremeció tantas veces,
que no hay libro capaz,
de historia, que lo recuerde.





Fuente: BENITEZ MELGAR, Cristóbal, Andalucía, tierra oprimida. Versos para una revolución en marcha, Córdoba, Tipografía Católica, 1979
Más información: http://enmicolinadesueos.blogspot.com

Ricardo Majó

Ricardo Majó Puig (Sevilla, 13/Julio/1885-Madrid, 1960), abogado a los 19 años de edad y Doctor en Filosofía y Letras, será conocido principalmente por su faceta de dirigente del Partido Republicano Autonomista Andaluz (PRAA).
Pronuncia su primera conferencia en el Ateneo de Sevilla en 1907, con el título de Psicología de la muchedumbre, y escribió obras como Apologías hedonistas (1923), Descubrimiento del país de Utopía y Retorno (1924), o la novela ¡Esclavo!, que obtiene el primer premio en el concurso literario de la revista Blanco y Negro (1925). Colaboró con numerosas publicaciones periódicas, como Social de La Habana o El Liberal de Sevilla, propiedad de José Laguillo.
Con la llegada de la II República, recibe el encargo de Azaña de organizar Acción Republicana (AR) en Sevilla, de la que será su Presidente en la ciudad, aunque finalmente será expulsado, y en 1932 encabezará el Partido Republicano Autonomista Andaluz (PRAA), que en Octubre de ese año celebra un congreso con las “representaciones de sus grupos en toda Andalucía”, y que se convierte en la primera fuerza autonomista constituida al margen del círculo del andalucismo histórico (es decir, de Blas Infante, los Centros Andaluces y la Junta Liberalista).
Su sede, sede también de la Juventud Autonomista, será conocida como Centro Republicano Andaluz o Centro Andaluz, y será escenario de numerosas actividades, como la conferencia de José Andrés Vázquez en Octubre de 1932, o la de Luisa Garzón, del Grupo Feminista Liberalista (perteneciente a la Junta Liberalista de Andalucía), en Diciembre de 1933.
Majó también será miembro de la Federación Autonomista de Municipios Andaluces (FADMA), y entenderá, sobre todo durante el denominado "bienio negro", la necesidad de acercamiento entre todos los autonomistas, por lo que se convierte en pieza clave en la Asamblea de Córdoba de 1933, y en auténtico hombre de confianza de Blas Infante durante el proceso autonómico de la II República.
En los primeros días después del golpe de Estado de 1936, salvará su vida gracias a la intervención de su propio hijo, Enrique Majó Peñuelas, por entonces militante falangista, que será quien con las armas en la mano evite que sea capturado en su casa por un retén de falangistas que planeaban fusilarlo.
Pasada la guerra, se establece en Madrid para evitar problemas, y comienza a escribir en algunos medios de prensa bajo el pseudónimo de Framis, que acabará adoptando como segundo apellido, aunque nunca llegó a tener el carné oficial de la Asociación de la Prensa, puesto que se negaba al preceptivo trámite de la jura de los Principios Generales del Movimiento.

Fuentes:
-El Ideal Andaluz en la Segunda República. La Asamblea Regional Andaluza de 1933, Manuel Hijano del Río y Manuel Ruiz Romero, Fundación Blas Infante, Sevilla, 1995
-¡Andaluces levantaos! Primer texto político a favor del autogobierno de Andalucía, Manuel Hijano del Río y Manuel Ruiz Romero, Ayuntamiento de Écija, 1997
-Guía Histórica de la Sevilla Andalucista, Jesús Vergara, Atrapasueños, Sevilla, 2010

Imagen: Composición a partir del cartel soviético “La apuesta de los intervencionistas es ganar.

Familia Machado

Una de las medidas adoptadas durante la Revolución de 1868, conocida como La Gloriosa, fue la libertad de Cátedra, lo que facilitó que a los principales centros del saber en Andalucía, sobre todo Sevilla y Granada, llegaran las corrientes filosóficas y científicas que circulaban por aquel entonces por Europa: Darwinismo, krausismo, positivismo,… además de servir de palanca para la creación de nuevas escuelas, facultades, cátedras, e institutos para los obreros. En todo este proceso jugará un papel de figura principal Antonio Machado y Núñez, Catedrático de Historia Natural, quien funda en 1869 la Revista Mensual de Filosofía, Literatura y Ciencias, y en 1871 la Sociedad Antropológica Sevillana. Respecto a la importancia de esta libertad de cátedra, él mismo dirá en el nº 1 de dicha revista: “Apenas proclamada, todos los hombres amantes de la Ciencia se agruparon para difundirla, sacrificando a tan elevado y noble propósito las pasiones de partido y las diferencias de escuela”.
En esta revista se tratará por primera vez la realidad andaluza desde una metodología científica, y se acerca por primera vez al estudio de la etnicidad andaluza, con remarcada importancia dada al sentido de “dignidad” personal de los andaluces y al “espíritu de independencia” que predomina en las clases populares de nuestra tierra, reflejado en la negativa a la interiorización de la supuesta inferioridad del pueblo andaluz, que explicaría en buena parte la historia de éste y de sus rasgos culturales a niveles simbólicos:
En los pueblos diversos de las provincias andaluzas, de semejanzas en la configuración general de sus naturales, (hay) analogías en lo físico, tendencias morales uniformes, parecidas modulaciones en su acento y manera de hablar, propensiones intelectuales semejantes, tendencias y arranques unísonos, y otras señales indescriptibles, que nos revelan un pueblo de origen común, modificado por las mismas causas, sujeto a influencias de idéntica naturaleza y con ello un sello especial que lo distingue de los otros de la Península Ibérica”.
También realiza desde sus páginas la primera negación del concepto de “reconquista” (que más tarde retomará Alejandro Guichot):
Conquistada la península y subyugados los visigodos por la raza árabe o semítica, un nuevo germen vino a fecundar la sangre romana: el contacto de siete siglos produjo en Andalucía una amalgama en los dos pueblos, y el día que fueron arrojados de España, hermanas eran ya la raza vencida y la vencedora, y extrañas y extranjeras fueron para los cordobeses y sevillanos las huestes que capitaneaba el Santo Rey, mientras que españoles podían llamarse los que tenían tantas generaciones nacidas y sepultadas en las tierras de Andalucía”.
En esta misma revista comenzará a publicar también su hijo Antonio Machado y Álvarez “Demófilo” (padre de los poetas Antonio y Manuel Machado), haciendo una verdadera aproximación al flamenco como elemento cultural y como elemento andaluz. En 1881 funda la Sociedad El Folklore Andaluz, y desde aquí recoge la cultura popular como una auténtica ciencia en movimiento, y refleja el componente político y de crítica social que ésta tiene. Huye del academicismo y el elitismo intelectual, y trata de sacar al pueblo como mero objeto de estudio para convertirlo en sujeto, considerándolo el verdadero agente de la historia. Por otro lado, incide en la defensa de las autonomías regionales.
Entre 1882 y 1883 esta sociedad publica la revista El Folklore Andaluz, que en 1884 se transforma en El Folklore Bético-Extremeño.
Debido a su precaria situación económica, se ve obligado a emigrar a Madrid y poco más tarde a Puerto Rico, volviendo a Andalucía para morir en Sevilla en 1893, con sólo 46 años de edad. Su muerte significará el fin de estos estudios, debido fundamentalmente, según Isidoro Moreno, a tres factores:
-La gran burguesía le había dado la espalda, puesto que en esta época ésta ya había hecho el giro antidemocrático y había fijado definitivamente sus intereses en el centralismo español, por lo que no le interesa la defensa de la especificad andaluza. Se afianza así clase la identificación de lo andaluz con lo español como autojustificación ideológica.
-La pequeña burguesía federalista, desde la Constitución de Antequera, vivía sus momentos más bajos, acosada por un lado por la gran burguesía antidemocrática –por tanto, antifederal-, y por otro por las teorías maximalistas obreristas. Además, recordemos la negativa arriba citada de someterse a las disciplinas de partido.
-Las clases populares ya habían hecho su propio giro hacia el anarquismo y el socialismo, debido a la pérdida de confianza en la pequeña burguesía desde La Gloriosa y por la inmediatez de sus problemas.
Fuente: MORENO NAVARRO, Isidoro, "Primer descubrimiento consciente de la identidad andaluza (1868-1890)", en Historia de Andalucía, T. VIII, Planeta, Barcelona, 1981
Imagen superior: Azulejo a Demófilo en la calle Pureza de Triana.

Guichot y Alhambra

Labor de propaganda. Nuestra correspondencia:
La revista granadina Alhambra ha abierto una información sobre regionalismo andaluz, habiéndole solicitado la opinión de andaluces ilustres, y entre ellas la del maestro Guichot, uno de los socios que más honran este Centro. La respuesta de nuestro correligionario ha sido ya publicada por dicha revista y por El Liberal, periódico éste a quien agradecemos lo mucho que ha hecho y atendido siempre por el desarrollo y triunfo de nuestra causa.
Dice así la carta del señor Guichot:

Sr. D. Francisco de P. Valladar.
Granada.
Mi querido amigo: Entiendo que merece todo género de simpatías el proyecto de “Centros andaluces”, reglamento propagado estos días por las principales localidades de la región, que revela claramente la galana pluma y el elevado pensamiento del autor del original libro intitulado Ideal Andaluz, don Blas Infante, y de un grupo de inteligentes y entusiastas ciudadanos que recaban y obtienen adhesiones semejantes por estas provincias, a cuyo trabajo deseo feliz y pronto resultado, venciendo la tradicional disgregación en los pueblos andaluces, o la histórica falta de cohesión en las asociaciones que en ellos se forman, y fortaleciéndose para resistir los ataques y la lucha que, sin duda alguna, habrán de dirigirles los bandos y las oligarquías políticas que imperan en las ciudades andaluzas, con más fuerza y mayor osadía que en otras regiones españolas, donde se constituye la ciudadanía consciente para aspirar a vida próspera y se lucha contra la lepra política que nos consume.
Suyo afectísimo amigo, Alejandro Guichot.

Fuente: Revista Andalucía, nº 1, Junio/1916
Andalucía, nº 113, Año, III, 26 de octubre de 1918, pág. 3