Presentación de las biografías de personalidades políticas que han estudiado en la Universidad de Sevilla: Rafael Escuredo Rodríguez, Plácido Fernández Viagas y Alejandro Rojas Marcos, por Manuel Ruiz Romero.
Buenos días compañeras y
compañeros, como saben algunos, desde el Grupo Juan Díaz del Moral (http://grupojuandiazdelmoral.org/)
hace meses venimos trabajando duro para poder crear un Archivo histórico
comunitario donde se recoja toda la documentación, prensa, fotografías e
información histórica del movimiento campesino y jornalero en Andalucía.
Se trata de crear un lugar donde
todo este guardado y almacenado para que las generaciones de jóvenes andaluces
y andaluzas y los movimientos sociales puedan estudiar, conocer y sentir
su pasado digno como algo propio.
Para construir una Andalucía libre
debemos hoy dignificar su Historia, su larga memoria de luchas campesinas por
la tierra.
Para poder financiarlo lanzamos
un crowdfunding en Goteo, nos quedan 14 días y ya hemos tenido mas de 88
apoyos, además del archivo financiaremos las II jornadas de estudios campesinos
y soberanía alimentaria, aquí podéis ver el vídeo crónica de las I
jornadas:
En nuestra campaña de apoyo al
archivo de luchas campesinas también hemos recogido vídeos de apoyo de
diferentes militantes de movimientos políticos y académicos, compañeros y
compañeras, como Diego Cañamero, Sabino Cuadra, Juan Carlos Monedero, Mari
García, en este enlace podéis ver la lista de reproducción con los vídeos de
apoyo que hemos ido sumando:
Estamos en la recta final de
la financiación y por eso les animamos a apoyar este proyecto,
para poder construir esta herramienta para los movimientos sociales para
construir este Archivo de luchas campesinas que guarde la memoria de las
luchas, nos puedes ayudar aportando en:
También nos podéis ayudar dándole
difusión, que lo compartan con su gente, con sus amigas/os, con
su familia, compañeras/os de lucha, camaradas y toda su comunidad.
Discurso leído el 6 de julio de
2015 en el Real Alcázar de Sevilla, con motivo del 130 aniversario del
nacimiento de Blas Infante, en el acto institucional organizado por el
Ayuntamiento de Sevilla y la Fundación Blas Infante.
A la memoria en calma de José
Luis Lozano,
Cineasta andaluz.
Hermanas y hermanos andaluces:
Hace 100 años que se publicó “El
ideal andaluz” y hace 130 que nació “el andaluz ideal”: Blas Infante. Ideal por
maldito. Él mismo llegó a decir que “sin ser leído, seré despreciado”. Y amado,
me atrevería añadir. A Blas Infante igual se le descuartiza como un cerdo de
matanza que se le venera como al cuerpo incorrupto de un santo. Y en ambos
casos, se le ama o se le odia, por maldito. Por ignorado. Por desconocido. Por
revolucionario. Por miedo a la verdad. A su verdad que es la nuestra.
No hay nada más peligroso que la
verdad cuando a nadie interesa escucharla. La verdad nos divide entre quienes
huyen de ella y quienes merecen el castigo de encontrarla. Dice Jesús en el Evangelio
de Tomás: “Quizá piensan los hombres que he venido a traer paz al mundo, y no
saben que he venido a traer disensiones sobre la tierra: fuego, espada, guerra.
Pues cinco habrá en casa: tres estarán contra dos y dos contra tres, el padre
contra el hijo y el hijo contra el padre. Y todos ellos se encontrarán en
soledad”. Fue Blas Infante quien padeció esta soledad política a lo largo
de su vida, como “Un enemigo del pueblo” de Henrik Ibsen, producto del
malditismo que enferma a quienes no se someten a más servidumbre que la verdad
y la libertad. Blas Infante siempre fue libre. Decía que por encima de todos
los estados políticos del ser humano, su estado natural es la libertad. Y
siempre dijo la verdad sobre la memoria andaluza que se le iba paulatinamente
revelando. Hasta que él mismo se hizo Andalucía Libre. Sólo entonces dejó de
ser maldito para convertirse en el elegido por quienes lo maldecían.