4-D'09

BENALMÁDENA:

MÁLAGA:
CONCENTRACIÓN EN HOMENAJE A MJ GARCÍA CAPARRÓS
-Día: 4-Diciembre, 12h
-Lugar: Alameda de Colón, Málaga
-Organizan: SAT, PA, PSA, CUT y JJAA






A continuación, unas fotos que nos llegan desde la Asamblea Comarcal de jaleo!!! de la Costa del Sol:





DOS HERMANAS:
CÓRDOBA:

GRANADA/ARMILLA:SEVILLA:
Esta es la carta escrita por Ángel del Río Sánchez, con ocasión del homenaje a Carlos Cano en la UPO, en el que según la agencia de noticias EFE, el antropólogo había tildado de "reaccionario" al cantante:
CARLOS CANO NO ERA NINGÚN REACCIONARIO:
"Con motivo del homenaje a Carlos Cano que el pasado día 3 de diciembre tuvo lugar en la Universidad Pablo de Olavide, la agencia Efe ha difundido una noticia con este titular: reivindican al “reaccionario” Carlos Cano. En su interior se decía textualmente: En su intervención, Del Río ha enfatizado la personalidad "reaccionaria" de Cano, que se preocupaba por "su gente" a la que convertía en "protagonista de sus letras". Como suele ser habitual, los medios abonados a dicha agencia reproducen la noticia tal cual y ésta se extiende con velocidad por la red identificando injustamente a Carlos Cano con un calificativo que no lo define de ninguna manera. En mi descargo diré que no utilicé ese término en ningún momento de mi intervención y que todo se debe a un error de transcripción o interpretación del periodista. Error que adquiere una mayor magnitud al emplearse como titular de la noticia.
Según la RAE, el término reaccionario tiene tres acepciones: 1) Que propende a restablecer lo abolido; 2) opuesto a las innovaciones; 3) perteneciente o relativo a la reacción. En política, María Moliner, define al reaccionario como apostólico, carca, carlista, cavernícola, retrógrado, retardatario, ultramontano, conservador y moderado. Cualquier persona que conozca un mínimo la obra y la figura de Carlos Cano sabe perfectamente que no encaja en ninguno de estos calificativos. Más bien representa todo lo contrario.
En mi intervención destaqué la significación de Carlos Cano como artista comprometido con su tierra y con sus gentes. Siempre crítico con el poder -que le supuso el maltrato institucional- y alineado intelectual y emocionalmente con el pueblo en el sentido más antropológico del término: con los desfavorecidos, o como él mismo lo definía, con la morralla. No fue un militante de partido político, pero su obra entera es un compendio de coherencia y compromiso social. "Nunca he tenido militancia política -decía-. A veces me he dado cuenta de que tengo cosas que son anarquistas, otras más bien conservadoras, y algunas tienden a lo progresista y revolucionario, o sea, un lío. Pero ante todo me siento y defino como un hombre capacitado para comprender problemas humanos, sin color, ni raza, ni religión".
Tal vez la catalogación errónea como “reaccionario” venga por la fuerte vinculación del artista con las raíces andalusíes de la identidad cultural andaluza, que algunos, en su momento, interpretaron de manera maliciosa, como una reivindicación del retorno de Al Andalus. Sin embargo no hay nada más lejos de la realidad. Carlos Cano, como tantos miles de granadinos y andaluces, se manifestó abiertamente contra la celebración extemporánea -y ahora sí, reaccionaria- de la Toma de Granada por considerarla una fecha oprobiosa para los vencidos que ensalza la intolerancia sobre otros valores. Decía que si la tristeza tuviera otro nombre se llamaría Boabdil, porque no podía imaginar mayor dolor que la expulsión de un pueblo de una tierra que había contribuido a modelar durante siglos. La comprensión profunda de este episodio y el de las posteriores deportaciones de los moriscos, unidos a su experiencia personal como emigrante en Alemania, Suiza y Francia en los primeros años de la década de 1970 donde descubrió el racismo: “todo lo que era moreno provocaba especial rechazo”, le llevó a sensibilizarse de manera especial con las grandes tragedias contemporáneas: los genocidios, las limpiezas étnicas, los integrismos, los exilios y el drama de las personas migrantes. En este sentido, buena parte de su obra poética y musical es una denuncia inequívoca a toda manifestación de intolerancia y una reivindicación de los derechos humanos. Los temas El Salustiano, Tango de las madres locas, Romance a Ocaña, Canción para Lucrecia, Mi general, Mi amiga Rigoberta, Laila, Diamantino, Srebrenica, Moros y cristianos… son sólo algunos bellos ejemplos.
Carlos Cano fue antes que nada un andaluz libre -Soy andaluz por nacimiento, por sufrimiento, por sensibilidad, por necesidad y por compromiso-, difícilmente clasificable en términos políticos, aunque, eso sí, en las antípodas del término “reaccionario”. En todo caso, nada mejor para definirlo que sus propias palabras: “Sabed que he sido brujo, escritor, cantante, morisco, gitano, bereber, sirena, gayamba, monjita de convento, bandolero, pirata, guerrillero, abogado de pobres, contrabandista y justiciero. Que me aferro al instinto cuando me traiciona la inteligencia. Que aprendí a cantar y a golpear las cuerdas de mi guitarra como si fueran barrotes de una prisión”."

MORÓN:EL PUERTO DE SANTA MARÍA:Aunque los problemas técnicos persisten, no quería dejar pasar la fecha del 4-D sin colgaros aquí las convocatorias que han llegado a Universo Andalucista.
Que os cunda.
PD: Pido disculpas de nuevo por el retraso en las actualizaciones, pero no desesperéis que pronto volveremos a la normalidad.

Ramón Franco


Aunque muy controvertido y polémico (en su tiempo y ahora), reconozco que Ramón Franco es un personaje que me atrae, y creo que si el resultado de la guerra del 36 hubiera sido otro, la óptica con la que se hubiera estudiado su figura hubiera sido muy diferente. Además, es indiscutible que protagoniza una de las biografías más polémicas, apasionadas, heterogéneas, peculiares, e incluso escandalosas de toda la primera mitad del siglo XX hispano.

Por lo que hoy es más conocido es por ser hermano del dictador Francisco Franco, aunque en realidad nunca llegaron a soportarse mutuamente, de hecho Ramón llegará a calificar a su hermano como “el hombre más peligroso de España”. Pero su fama (que alcanzó cotas inusitadas, hoy comparables solo a la de los tocapelotas denominados “galácticos”) le viene por la hazaña del Plus Ultra, avión con el que atraviesa en 1926 el Atlántico Sur desde Palos de la Frontera a Buenos Aires.
Su vida es una suma de excentricidades: apodado “el Chacal”, confeso admirador y estudioso del Corán, reconocido anarcosindicalista desde 1929, miembro de la Asociación Militar Revolucionaria (AMR) -donde se encuentra con personajes como Azaña o el todavía republicano Queipo de Llano-,… Como constante conspirador antimonárquico, se le relacionó con el levantamiento de Jaca en 1930, con la quema de iglesias tras la proclamación de la IIª república, y con la compra-venta de armas para los
anarquistas andaluces, catalanes y portugueses. Se presentó a las elecciones de 1931 junto a Blas infante, Pedro Vallina y su amigo el Capitán Antonio Rexach, en la Candidatura Republicana Revolucionaria Andaluza; elecciones en las que sacó el acta de Diputado, abandonándola a favor de Antonio Balbontín. También se acompañó de otros nombres como Buenaventura Durruti, Julián Gorkín, Francesc Maciá, Ángel Pestaña, Indalecio Prieto o Largo Caballero.

Estas compañías de “separatistas” catalanes y andaluces –es considerado pieza clave en los sucesos del denominado Complot de Tablada-, y su defensa de la profesionalización del ejército, hace que su fama vaya siendo eclipsada por una inmensa propaganda en su contra.
Su oscurecimiento desde 1935 hace que nadie sea capaz de apostar hasta qué punto se pasa al bando faccioso por propia voluntad o por una maniobra propagandística de su hermano Francisco. Aún así, intervienen varios factores: el desgaste personal y político de la clandestinidad y de los primeros años de la república, su precaria situación económica, su divorcio, y sobre todo el asesinato de su compañero del Plus Ultra Pablo Rada en 1936. A pesar de su extraño cambio, siempre se consideró republicano y anticlerical, siendo muy respetado por sus subordinados por el trato igualitario que hacia estos mantiene, y hay que reconocerle su negativa a participar en misiones contra la población civil durante la contienda, el haber ayudado a escapar a zona republicana a un elevado número de perseguidos, y su vuelo del 6 de octubre de 1938 en que por cuenta propia incurre en espacio aéreo republicano alicantino burlando el embargo fascista para lanzar alimentos sobre su población.
Finalmente, el 28 de octubre de 1938 muere en un accidente de avión, haciendo saltar toda clase de teorías: accidente fortuito, derribado por los italianos cuando intentaba huir a Francia, sabotaje (republicano o fascista, ambas versiones llegaron a circular), suicidio, o incluso derribado por la aviación republicana.

A mitad del texto: Ramón Franco durante una de sus estancias en el antiguo Protectorado de Marruecos.
Sobre estas líneas: Ramón Franco con Francesc Maciá en 1930 en el Puerto de Amberes durante el exilio de éste; y en Madrid junto a Gonzalo Queipo de Llano, Francisco Largo Caballero, Indalecio Prieto, Álvaro de Albornoz Liminiana (futuro Presidente de la IIª república en el exilio), y el catalanista Luis Nicolau d’Oliver, entre otros.
Hospitalizado después del famoso incidente en el mitin de Lora del Río, enmarcado en los sucesos del denominado Complot de Tablada.
Virgen de Loreto, titular de la Hermandad de San Isidoro de Sevilla y patrona de la Aviación, portando en su mano izquierda una reproducción de plata en miniatura del avión Plus Ultra de la hazaña transoceánica de 1926. En el reverso pueden leerse los nombres de los cuatro integrantes de la gesta: “Ramón Franco, Julio Ruiz de Alda, Juan Álvarez Durán, Pablo Rada”, obsequio de una admiradora argentina.
Una imagen que nos puede dar una idea de la tremenda popularidad de Ramón Franco en su época, y la identificación que se hacía de su figura con la de la República.

Carmen Díaz, Vda. De Franco, Mi vida con Ramón Franco, contada a José Antonio Silva, Ed. Planeta, Barcelona, 1981, y firma del autor, que encontré dentro del ejemplar del que me hice en una librería de segunda mano.
Monumento a los aviadores de la gesta del Plus ultra en Madrid:
A LOS HEROICOS AVIADORES DEL
PLUS ULTRA
RAMON FRANCO
JULIO RUIZ DE ALDA
JUAN MANUEL DURAN
PABLO RADA
VUELO ESPAÑA-ARGENTINA
PALOS DE LA FRONTERA XXII DE ENERO
BUENOS AIRES X DE FEBRERO
AÑO MCMXXVI

Composición, en tono de humor, de un retrato de Ramón Franco a partir del escudo de la República Popular de Rumanía.
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